Puerto Escondido: un paraíso oaxaqueño para escapar de la ciudad
Puerto Escondido es la suma de todos los paraísos imaginarios hechos realidad; con bahías divinas, lugares secretos y atardeceres en tonos rosados es el escape ideal sin importar cuándo lo visites, ya que siempre es buen momento para lanzarte a sus playas oaxaqueñas y perderte en ellas.
Puerto ha evolucionado. De ser un referete surfer y bohemio, y sin dejar de lado esos elementos, se convirtió en un destino con otros ingredientes que lo hacen aún más atractivo para diversos gustos: gastronomía, arte, arquitectura, buenos tragos y por supuesto, la energía oaxaqueña que impregna el aire y le da una sensación diferente a la de cualquier playa de nuestro país.
Llegar a este paraíso es fácil, su aeropuerto está situado a menos de 20 minutos de la playa con vuelos directos desde la Ciudad de México. Si lo tuyo es ir por tierra, la carretera que conecta con la ciudad de Oaxaca te entregará postales inigualables, gracias a la belleza natural de la sierra oaxaqueña.
Ya con el calor del sol y la brisa del mar en tu frente puedes disfrutar rica comida en toda su expresión. Un clásico es el restaurante Almoraduz, cuya fama internacional se debe a la recomendación de The New York Times, pero sobre todo a su calidad y sus platillos que tienen como insignia lo local y están inspirados en lo mejor de todo México.
También puedes probar el que se rumora es el mejor zarandeado a la redonda, en Coste. Otra opción son los ricos tacos y tostadas con vista al mar y coco fres