Tarde para la ira

Reseña

Tarde para la ira

4 de 5 estrellas
Madrid, agosto de 2007. Curro entra en prisión tras participar en el atraco de una joyería. Ocho años después, se encuentra con una situación inesperada
  • Cine
  • Crítica de Time Out
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Time Out dice

La ópera prima como director del actor Raúl Arévalo arranca con una secuencia muy poderosa de un atraco frustrado desde el punto de vista del conductor del vehículo con el que tenían que huir los criminales. Parece que nos encontramos ante una nueva muestra de ese cine de acción a la manera norteamericana que prolifera en el panorama español reciente. Pero el film no tarda en volverse un 'thriller' de venganza seco e introvertido, más interesado en los personajes y sus reacciones que en el espectáculo de la agresividad. Arévalo mantiene en casi todo momento la tensión de una película que se encomienda a referentes europeos pero arraiga en un imaginario muy idiosincrático, el de aquella España de bares de partidas de cartas y pueblos con baile de fiesta mayor por donde deambulan dos protagonistas que encarnan dos formas diferentes de entender la violencia.

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