Despido procedente

Reseña

Despido procedente

3 de 5 estrellas
Un directivo de una empresa importante sufre el acoso de un individuo, en esta comedia sobre la corrupción de las grandes multinacionales
  • Cine
  • Crítica de Time Out
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Time Out dice

Imanol Arias y Dario Grandinetti protagonizan en Buenos Aires una comedia sobre la corrupción en las grandes empresas multinacionales, dirigida por el joven realizador argentino Lucas Figueroa. En la línea de 'Nueve reinas', donde nadie era lo que parecía, 'Despido procedente' avanza a golpe de giros argumentales desvelando tramas corruptas que los dos protagonistas van desbaratando, primero como enemigos, luego como aliados. Lo mejor es el ritmo de la historia que no decae en ningún momento, con la colaboración de algunos excelentes actores secundarios argentinos. Lo peor es que no acaba de ser lo suficientemente ácida y crítica con el mundo que retrata. De todos modos, se nota que todosy en este todos incluyo a Hugo Silva, tercero en discòrdia–, se divirtieron mucho haciéndola.

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